
Efectivamente sí.
Los seres humanos nos percibimos en ocasiones como simples seres materiales, y vivimos vidas apegadas solo a las preocupaciones mundanas, tambien a raíz de todo el pensamiento racionalista surgido en esta era y que ha coincidido con el fanatismo y las acciones erráticas de muchas organizaciones religiosas que se han salido de los principios correctos dando así pie a la desilusión de miles de personas y al equivocado concepto racional de que la Fe es solo una herramienta de engaño y sugestión, han producido el surgimiento de una sociedad gris, alejada de la espiritualidad y de la conexión con esas herramientas de poder Interior que solo a través de la fe podemos alcanzarlas.
Estos pensamientos racionalistas y que confunden la religión ritual con la verdadera fe supraconsciente debido a su gran ignorancia y falta de sensibilidad espiritual han contribuido a que la sociedad esté cada día más alejada de la verdadera paz interior y una sana creencia que es el combustible del alma y una fuerza que brinda sentido a la vida en este mundo físico, dejando así a la sociedad a la suerte de los sistemas materiales y caóticos de la política y el materialismo.
Pero el mundo onírico es una realidad, en la biblia y en distintos textos sagrados de diversas culturas se le ha brindado a los sueños un papel importante. En las escrituras bíblicas tenemos intérpretes de sueños como Yosef hijo de Yacob y El profeta Daniel.
El momento del sueño es un estado de liberación del cuerpo físico y un despertar del cuerpo astral, donde entra en conexión con planos o dimensiones que en el tiempo de vigilia y conectado con su cuerpo material o causal son muy difíciles de percibir.
En el sueño el cuerpo entra en un estado meditativo natural a lo largo de esas horas de sueño nocturno; y queda abierto a las diversas experiencias metafísicas o de otros planos de la realidad espiritual, claro está, existen fenómenos naturales que también interactúan en nuestro tiempo de reposo, como el estado de liberación de la mente donde la mente descarga el exceso de carga energética del día a día, cosa que sucede en mayor proporción cuando la persona vive una vida de estrés diario muy fuerte y prolongado al vivir el día a día de forma incorrecta, poniendo énfasis en la materialidad y creyendo que la obtención o logro de metas lo puede llevar a la definitiva felicidad y paz, también aquellos que utilizan sustancias psicoactivas o depresoras del sistema nervioso central como el licor u otro tipo de drogas, esto aunque pareciera ser un estimulante en la búsqueda de experiencias extra-sensoriales más profundas nos lleva a un estado de inconsciencia, y al dejar a un lado la consciencia prácticamente se pierde el punto principal de toda verdadera experiencia espiritual que es estar en plena consciencia de Nuestro Ser.
¿Solo recibimos mensajes positivos o también podemos recibir mensajes de otras fuentes?
Una vida de práctica meditativa y estudio de principios que eleven nuestro ser interior como seres humanos y espirituales abren canales energéticos a través de los cuales podemos recibir algún tipo de mensajes divinos o señal de algún asunto particular que sea para el beneficio personal o colectivo, pero es necesario tener claro que también en esos planos habitan Seres no luminosos que también vibran en esa frecuencia y que de alguna manera desean también conectar sus mensajes o vibraciones negativas, ya que luego ellos se alimentan del temor o la confusión, ningún mensaje que provenga del mundo de la luz será negativo para ti u otros, siempre la luz traerá luz, atributos como amor, paz, misericordia o ideas para solucionar posibles problemas o dificultades, mensajes que inspiren al odio, muerte, depresión, recuerdos constantes del pasado, culpas o rencores no provienen de la luz, por esta razón debemos fortalecer nuestra alma para poder contrarrestar estas vibraciones negativas y captar solo las frecuencias provenientes de la luz, en esto se basa el discernimiento espiritual y el conocimiento de las verdades sagradas.
El tema es amplio pero por el momento es lo que siento en mi alma decirte.
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